Closetmaxxing significa sacarle el máximo provecho al clóset que ya tienes, tanto a la ropa que guarda como al espacio que la rodea. Abarca dos cosas que la gente suele separar: usar más de lo que ya tienes y guardarlo de modo que lo puedas ver. Las jugadas más comunes incluyen el doble colgado, repisas a la altura de lo que realmente guardas, divisores de cajón y mejor iluminación. El diseño a medida entra en juego cuando las repisas tienen que llegar más alto, cargar más o encajar en una esquina que no está a escuadra.
Puntos clave
- El doble colgado convierte unos 6 pies de espacio para colgar en unos 12.
- Un bolso tote estructurado necesita de 14 a 16 pulgadas de altura libre en la repisa para mantenerse de pie.
- Una isla necesita 24 pulgadas de espacio libre alrededor, es decir, un cuarto de 8 a 10 pies de ancho con módulos de pared.
- Las repisas para zapatos ajustadas a tus zapatos reales ahorran una repisa completa cada doce filas.
- Todo lo que esté por encima de 84 pulgadas necesita un banquito o un tubo abatible.
¿Qué es el closetmaxxing?
Closetmaxxing es la versión para clósets del "maxxing", la jerga de internet para llevar algo a su mejor versión posible. Sleepmaxxing, looksmaxxing, proteinmaxxing: toma una parte ordinaria de tu vida y exprímele todo lo que puedas. Apunta eso a un clóset y tienes closetmaxxing.
La mayoría de las veces lo verás usado de una sola forma: ir de compras a tu propio clóset. Sacar la chamarra que olvidaste que tenías y ponértela en lugar de comprar algo nuevo. Esa es la meta, y es una buena meta.
La otra mitad es el clóset en sí. Divisores de cajón, repisas para zapatos, altura de las repisas, iluminación. Suena a un proyecto aparte, pero es lo que hace posible la primera mitad. No puedes ir de compras a un clóset lleno de ropa que no ves, y nadie redescubre una chamarra olvidada debajo de cuatro pares de jeans tirados sobre una silla.
Así que cuando una persona agrega una tercera fila para colgar en el clóset de su renta y lo llama closetmaxxing, y otra arma un outfit con lo que ya tiene y lo llama igual, no están describiendo dos tendencias distintas. Describen la misma desde extremos opuestos.
La palabra es más nueva que la práctica. Los organizadores profesionales llevan décadas haciendo todo esto sin llamarlo closetmaxxing. Lo que el nombre realmente logra es que la gente vuelva a mirar un cuarto que dejó de ver, un lugar donde la función (o, mejor dicho, la disfunción) se convirtió en la estética.
El closetmaxxing es el paraguas, no una técnica en particular. Hay tres palancas, y la mayoría de la gente solo jala las dos primeras.
- Lo que tienes. Depurar es maxxing. Menos cosas en el mismo espacio significa que cada una recibe un mejor lugar.
- Dónde está. Rotar por temporada es maxxing. Suéteres a la altura de los ojos en octubre y shorts en una repisa alta pone más de lo que necesitas al alcance y menos de lo que no.
- Lo que el espacio puede guardar. Esta es la que la gente se salta, porque es la que no es gratis. Agrega doble colgado, repisas ajustables, divisores de cajón, iluminación. Implica comprar materiales y/o servicios, pero una vez hecho, tu clóset queda maximizado.
¿Cómo guardas muchos zapatos sin hacer una montaña?
Dale a cada par su propio lugar visible y ajusta el espacio entre repisas a los zapatos que realmente tienes, no a un estándar.
Una montaña en el piso aplasta lo que está debajo, pone las suelas sucias de un par sobre la gamuza de otro y te cuesta unos minutos de búsqueda cada mañana. Un zapatero de piso es mejor, pero sigue en el piso, y nunca es lo bastante grande, así que lo que sobra termina a un lado. Un organizador para colgar en la puerta despeja el piso, pero los tenis voluminosos no caben en una bolsa de tela, y si tu clóset no tiene una puerta estándar, acabas mirando las bolsas en la parte trasera de la puerta de la recámara y oyéndolas golpear cada vez que se cierra. Las cajas transparentes que abren por el frente son una solución real, porque puedes sacar un par sin desmontar la torre, pero la torre sigue ocupando piso.
Las repisas para zapatos son la mejor solución. Aprovechan una pared vacía que no hacía nada, devuelven el piso para otra cosa y cada par queda a su propia altura sin nada encima. Ves toda la colección de un vistazo, como lo hace una zapatería.

Divisores de cajón, y por qué los baratos dejan de funcionar
Los divisores para cajones de cosas pequeñas son imprescindibles. Empieza por el cajón que más abres, normalmente el de calcetines y ropa interior. Si no está organizado, tu mañana empieza con una búsqueda que se convierte en cacería, escarbando entre calcetines disparejos o tratando de encontrar la ropa interior que quieres.
Recuerda: los divisores solo funcionan si le quedan al cajón. Los expandibles de tienda quedan más o menos, lo que significa que se mueven, y un divisor que se mueve es uno que dejas de usar. Los insertos de vinilo o malla con cubículos diminutos para cada par son un poco mejores, pero nunca se ajustan perfectamente a tu cajón y dejan mucho espacio a los lados. Los insertos cortados a la medida del cajón no se mueven y te ayudan a crear un lugar específico para piezas específicas. Eso te ayuda a mantener el orden.

Cajones especializados: joyería, relojes, lentes de sol y el enredo
Una vez que los divisores tienen sentido, los cajones especializados son el siguiente paso. Insertos forrados en fieltro para joyería, para que las cadenas no se anuden. Bandejas inclinadas para pulseras o relojes. Un cajón poco profundo para lentes de sol, que de otro modo viven todos en el carro, hasta que desaparecen.
La lógica se repite: lo que tiene un lugar se usa, y lo que está en una pila se reemplaza. El enredo no es un defecto de carácter. Es una decisión de almacenamiento que nadie tomó a propósito.

¿Cómo guardar los bolsos para que conserven su forma?
Guárdalos de pie, en una repisa lo bastante alta para que nada se incline, con suficiente espacio entre ellos para que no se sostengan unos a otros.
Un tote estructurado necesita entre 14 y 16 pulgadas de altura libre para mantenerse de pie por sí solo, y la mayoría de las repisas estándar no se lo dan. Entonces los bolsos se apilan, luego se arrugan y luego pasan al piso del clóset, que es adonde los bolsos van a ser olvidados.
Los divisores verticales en una repisa alta resuelven casi todo. Los cubículos resuelven el resto, y además eliminan la decisión diaria de cuál bolso va arriba.

Las repisas abiertas son un look y un compromiso
Tejidos doblados, ordenados por color, con los bordes alineados. Es lo más bonito que le puedes hacer a un clóset y la prueba más honesta de si disfrutas mantener las cosas.
Las repisas abiertas funcionan de maravilla para piezas que regresan al mismo lugar cada vez, como suéteres doblados y jeans. Funcionan mal para cualquier cosa que agarras con prisa. Una división razonable es repisas abiertas a la altura de los ojos para lo que quieres ver, y cajones o contenedores abajo para todo lo demás.

¿Tienes espacio para una isla de clóset?
Necesitas unas 24 pulgadas de paso libre por cada lado. Súmale eso a la isla misma y luego a lo que haya en las paredes, y en la práctica hablamos de un cuarto de 8 a 10 pies de ancho. Con repisas en las paredes laterales quedas en el extremo bajo. Con colgado en ambos lados quedas en el extremo alto, porque un tubo necesita más profundidad que una repisa.
Una isla en un walk-in que no puede ceder ese espacio convierte un cuarto agradable en una carrera de obstáculos. Donde el espacio es justo, el mismo almacenamiento se va a una pared en un bloque de cajones y conservas tu piso.

La iluminación es la mejora que no deberías saltarte
Luz empotrada, tubos iluminados, tiras LED integradas en los paneles, un sensor para que se encienda al abrir la puerta. Parece cuestión de ambiente. En la práctica es la diferencia entre un espacio que usas y uno en el que entrecierras los ojos.
No puedes hacer closetmaxxing en un clóset que no ves. Buena parte de la ropa que la gente da por perdida no está perdida. Solo está en una sombra y no la notaste cuando te vestías con prisa.

¿Necesitas un clóset a medida para hacer closetmaxxing?
No. Casi todo es un sábado, una cinta métrica y la disposición de sacar todo primero. Divisores, mejores ganchos, un segundo tubo, contenedores a juego, una luz: todo ayuda, y casi todo lo puedes hacer por tu cuenta.
¿Qué no puedes hacer tú mismo? Si no eres carpintero de oficio y tu pareja no es contratista, quizá quieras contratar estas tres cosas:
- Cualquier cosa que deba cargar peso real: tubos para abrigos, tramos largos de repisas.
- Cualquier cosa por encima de 84 pulgadas de altura. Hacer equilibrio en una escalera con taladro y nivel no es divertido.
- Cualquier esquina que no esté a escuadra, que son la mayoría.
Ahí es donde el arreglo deja de ser un producto y empieza a ser un diseño.
Closet World diseña y fabrica clósets en California desde 1991, en nuestra propia fábrica, lo que sobre todo significa que hemos visto lo que le pasa a un clóset seis meses después del antes y después.
Por dónde empezar
Closetmaxxing es la palabra de moda para sacarle el máximo a tu espacio. Llámalo como quieras: Closet World lleva más de 30 años maximizando el espacio que ya tienes. Así que, si te sientes abrumado para intentarlo por tu cuenta, o simplemente no sabes por dónde empezar, agenda tu consulta de diseño GRATIS en casa. Vamos a mostrarte lo fácil que puede ser el closetmaxxing cuando tienes un diseñador que conoce todos los trucos del oficio.


















